Si un funcionario público rompe una regla de su trabajo a sabiendas, comete un delito. Este delito se llama mala conducta oficial en segundo grado. Es como si un maestro no siguiera las reglas de la escuela a propósito.
Es como cuando un árbitro en un partido de fútbol decide ignorar una falta porque le conviene. Aunque debería seguir las reglas, elige no hacerlo, lo que puede afectar el juego.
Imagina que Juan, un empleado del gobierno, decide no seguir un procedimiento de licitación para un contrato. Sabe que está rompiendo la ley, pero lo hace de todos modos para beneficiar a un amigo. Esto sería un caso de mala conducta oficial en segundo grado.
Es un delito menor de Clase C, lo que puede resultar en multas o sanciones, pero no en prisión severa.
ORS 162.405 Official misconduct in the second degree ORS 162.405 Official misconduct in the second degree Text Annotations 1 (1) A public servant commits the crime of official misconduct in the second degree if the person knowingly violates any statute relating to the office of the person. (2) Official misconduct in the second degree is a Class C misdemeanor. [1971 c.743 §214] Source: Section 162.405 — Official misconduct in the second degree , https://www.oregonlegislature.gov/bills_laws/ors/ors162.html (accessed May 26, 2025). COMPLETED CITATIONS: State v. Johnson, 6 Or App 195, 487 P2d 115 (1971), Sup Ct review denied
Significa que un funcionario público ha roto intencionalmente una ley relacionada con su trabajo. Esto puede incluir no seguir procedimientos o abusar de su poder.
La mala conducta oficial en segundo grado se considera una falta menor, lo que significa que puede llevar a multas o sanciones, pero no a penas de cárcel severas.
Cualquier persona que trabaje para el gobierno, ya sea a nivel local, estatal o federal, puede ser acusada si no sigue las leyes que rigen su puesto.
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