Si alguien te amenaza y luego hay una pelea, puedes contar eso en tu defensa. Es como si te estuvieran diciendo que tienes razón al sentir miedo y reaccionar.
Es como si alguien te dijera que viene a golpearte, y luego, cuando se acerca, tú te preparas para defenderte. Tu miedo y tu reacción son comprensibles porque ya te advirtieron.
Imagina que Juan tiene problemas con su vecino, Pedro, quien lo ha amenazado varias veces. Un día, Pedro se acerca de manera agresiva, y Juan, sintiéndose amenazado, lo empuja para defenderse. En este caso, Juan puede mencionar las amenazas anteriores para justificar su reacción.
§ 14-33.1. Evidence of former threats upon plea of self-defense. In any case of assault, assault and battery, or affray in which the plea of the defendant is self-defense, evidence of former threats against the defendant by the person alleged to have been assaulted by him, if such threats shall have been communicated to the defendant before the altercation, shall be competent as bearing upon the reasonableness of the claim of apprehension by the defendant of bodily harm, and also as bearing upon the amount of force which reasonably appeared necessary to the defendant, under the circumstances, to repel his assailant. (1969, c. 618, s. 2.)
Cualquier amenaza comunicada a la persona antes de la pelea puede ser relevante, especialmente si causa miedo razonable.
Si afirmas defensa propia, las amenazas previas pueden ayudar a demostrar que tenías razones para sentir miedo y actuar como lo hiciste.
Generalmente, las amenazas recientes son más relevantes, pero si fueron significativas y afectan tu percepción de seguridad, podrían considerarse.
¿Necesita ayuda para analizar su caso?
Seguir Investigando →