Si alguien tiene una orden de protección en su contra, no puede ignorarla. Si lo hace, puede ser arrestado, incluso si la persona afectada dice que no le importa.
Es como cuando un jugador de fútbol recibe una tarjeta roja. Aunque su compañero diga que está bien que siga jugando, las reglas del juego dicen que no puede hacerlo.
Imagina que Ana tiene una orden de protección contra su exnovio, Carlos. Si Carlos se presenta en su casa a pesar de la orden, puede ser arrestado por violar la ley, aunque Ana le diga que está bien que venga.
Puede resultar en arresto y cargos criminales, pero no se especifican penas exactas.
History:L. 1996, ch. 208, § 2; L. 2002, ch. 141, § 12; L. 2005, ch. 146, § 11; L. 2006, ch. 36, § 1; L. 2006, ch. 200, § 86; L. 2008, ch. 137, § 4; Repealed, L. 2010, ch. 136, § 307; July 1, 2011. "2002 Legislative Wrap Up," Paul T. Davis, 71 J.K.B.A. No. 7, 15 (2002). 1. Consent of victim is not a defense to crime of violating a protective order. State v. Branson, 38 Kan. App. 2d 484, 485 (2007). 2. Conviction hereunder upheld; no constitutionality defective representation by counsel found. State v. Gonzales, 289 Kan. 351, 212 P.3d 215 (2009). 3. Evidence sufficient to convict defendant in violation of a protective order. State v. Gregg, 42 Kan. App. 2d 719, 221 P.3d 596 (2009).
Es un documento legal que prohíbe a una persona acercarse o contactar a otra persona para su seguridad.
Si ignoras una orden de protección, puedes ser arrestado y enfrentar cargos criminales, sin importar el consentimiento de la otra persona.
Anular una orden de protección generalmente requiere un proceso legal, donde se debe demostrar que ya no es necesario para la seguridad de la persona protegida.
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